sábado, 11 de abril de 2009

El autobús



Aquella tarde fui con mi hermano pequeño Javier a comprar algo de ropa, me acompañó en el coche hasta el centro de Murcia y aparcamos, mal, como suelo hacer siempre, y fuimos a la tienda habitual en donde casi siempre encuentro algo que me gusta.

Entonces yo tenía 25 años y él 18, el 18 de junio de este año hará ya 8 años de aquel suceso, con el que tantas veces he bromeado, reído, recordado, contado... Y me ha dado para tantas anécdotas que parecen aun más años (y daños) de los que son (o fueron).



Eran las 5 de la tarde, aparqué mi fiat brava cerquísima de la tienda nombrada, como siempre, yo, lo que se dice andar, poquito. Creo que el máximo recorrido que he hecho a pie fue cuando hice la primera comunión, que el altar estaba en la otra punta de la iglesia.

El caso es que fuimos a la tienda, compramos, y salimos, en menos de 10 minutos ya estaba todo hecho. Íbamos hablando, juntos por la acera, discutimos, como casi siempre pasaba y mientras él pasaba de mí atándose las zapatillas de deporte, yo enfilé el paso de peatones cual gacela en celo, enfurruñada y con un morro de palmo.

Entonces sólo recuerdo un intenso color naranja a mi izquierda, un calor infernal y un golpe tan bestia que seguramente mi conciencia, acojonada por el ruido, decidió desconectar...

Lo siguiente que sentí fueron dos hostias en la cara y un 'ana' susurrado, en realidad era un grito desgarrado de mi hermano enfrente de mi cara... Me había atropellado un autobús.

Recuerdo una toalla en la cabeza, infinidad de piernas a la misma altura de mis ojos, gritos, y calor...Y frío en los pies

Javi, Javi, por favor ponme los zapatos
Ana, tienes las piernas debajo de un autobús
Me da igual, me los pones

Después le dije:
Javi, Javi, hay que mover el coche que nos lo multan

En fin...sin comentarios, jaja
Lo siguiente fue un montón de voces, entre ellas distinguía la de mi hermano que me preguntaba si sabía qué me había ocurrido. Yo juraría que había ido a Murcia, a comprar una camiseta, y le decía que estábamos de compras, pero en una zona que de murcia que no era la real. Escuché las sirenas de algo que me pareció un barco. Todas estas escenas pasaron en aproximadamente 10 minutos. Para mí, entre dormir, despertar y dormir, fueron como horas interminables tendida en el asfalto.

Me dolía el cuello, y la barriga, y los codos. Pero nada más. Estaba tranquila.

Después recuerdo despertar en una camilla, tener inmensas ganas de hacer pis, y verme con una cuña de esas cutrísimas debajo del culo para hacerlo ahí. Como la dignidad no la pierdo ni muriéndome, me levanté y fui al aseo, sola, cuando nadie me veía. Sabiendo que la Seguridad Social es lo que tiene. Que puedes escapar y si nadie pregunta por ti, es como si no hubieses nacido nunca.

Lo siguiente? dos enfermeras diciendo: pobrecita, se le ha quemado toda la barriga, la tiene negra. Momentos más tarde, en casa, me duché y aquello lo único que pasaba es que era mierdecilla negra del alquitrán de la carretera...!!

Ya no recuerdo nada más de esos momentos allí en el hospital, unas 6 horas antes de mandarme a casa, me hicieron algunas pruebas, pero no recuerdo nada, salvo a la doctora diciéndome que tal vez me costase recordar cosas a partir de ese momento.
Eso y que cuando iba montada en el coche de mi padre, llamé a dos amigos para decirles, a las 2 de la madrugada, que me había llevado p'alante un bus!

Hay más historias que vienen después de aquello, otro día, con ganas, las contaré. Sólo añadir que mi hermano Javier estuvo una semana sin querer casi ni mirarme y llorando a cada instante. Sólo hace un año pudo contarme cómo vivió él aquel momento, aquella tarde en la que vio a su hermana salir 7 metros volando y creyendo que había muerto...



11 comentarios:

Para dijo...

Joder con los buseros de la huerta... yo creo que hasta escuche por alli la leyenda de la "atropellabuses". Que susto se llevaria todo el mundo... menos tu. La dignidad siempre, ah y felicidades en tu 8ºcumpleaños :)

Fiebre dijo...

Dremíadelamorhermoso!
¿Estás contando que te atropelló un autobús y sólo te desplazo 7 metros y pasaste 6 horas en el hospital?
Para tiene razón querida:
Es tu 8º cumpleaños.

Nebroa dijo...

Gracias! El día X lo pondré por aquí para que las felicitaciones sean efectivas del todo!
Y sí, pude morir, pero sólo se escoñó el angel de la guarda que llevaba en el lado izquierdo, así que por ese lado ya no me pueden dar más!

Velda Rae dijo...

Ainsss, señor, me has puesto los pelos de punta. Eres la segunda persona que conozco que se empotró contra un autobús y vive para contarlo. ¬¬ ¡¡¡Niña, a ver si miras por donde vas!!!

Nebroa dijo...

Velda, jamía, los coleccionas o qué!? Si hay un tercero, yo de ti llevaría cuidado al cruzar! a ver si son señales!
Y sí, desde entonces miro muy mucho al cruzar, y odio el color naranja!

Anónimo dijo...

Felicidades¡¡, siempre se dice mirar a derecha e izquierda, jaj Bueno, me acordaré siempre.Gracias a Dios que nos regalas estos comentarios.

Nebroa dijo...

Jesús! jaja, madre mía, menos mal que 'nos vemos' por aquí! Menos mal que sigo por aquí pululando? de verdad? cuántas veces te habré dicho que me hubiese gustado quedarme allí debajo de ese bus? cuántas veces te habré atormentado contándote que no sabía la razón de que no me pasara nada? Ays, gracias por escucharme tantas veces!

Josenín dijo...

Saludos.

Yo recuerdo que en una ocasión atropellé a un camión. Salí de lo que quedaba del coche y lo primero que hice fue preguntarle al camionero que si se encontraba bien. Me miró raro, pero luego parece que entró en razón y nos preocupamos de hacer las llamadas oportunas, para que viniera alguien a despejar la carretera.

Lo único que me rompí fue la pulsera del reloj... bueno, y el cuello se negó durante unos días a sujetarme la cabeza cuando la echaba para atrás (ni collarín, ni nada, porque a nadie se le ocurrió llamar a una ambulancia al ver el estado del coche). En fin...

Jose.

Nebroa dijo...

Hello jose! Bienvenido al club de los accidentes con milagro incluido! Tuviste alguna relación de amsitad luego con el del camión? porque yo, a los dos meses estaba tomándome unas cañas con el chofer del bus! jaja... Ya lo contaré ya!

Josenín dijo...

Saludos de nuevo.

Pues no, la atracción se produjo sólo entre el coche y el camión. Si hubiera sido una camionera... bueno, no sé, no conozco ninguna pero si son del mismo tipo de algunas conductoras de autobús que veo cuando llevo al peque a la parada del bus del cole, casi que me hago monja.

¿Has pensado que a lo mejor te atropelló intencionadamente, que ya te conocía de vista y esa era la única manera de ponerse en contacto -y vaya contacto- contigo? Ten en cuenta que se han visto y hecho cosas muy raras para darse a conocer.

Jose.

Nebroa dijo...

Joselillo por dios, no!! El pobre ya tenía novia, digo el pobre, porque ays! no sabe él lo que se perdió al no conocerme más! jaja
Y sabes que siempre me ha llamado la atención lo de ser camionera? en serio! no te rías! Además, hay gente que me llama camionera!!! No quiero saber sus razones!