domingo, 22 de marzo de 2009

Un cuento


Anoche no podía dormir, así que miré los libros de la estantería y el primer título que vi fue 'la vida viene a cuento', así que aunque ya lo he leído, dejándome llevar por eso que es parecido a la intuición, lo abrí para comenzar a releerlo.
El primer cuento que me encontré ya me hizo pensar, reflexionar y desear quedarme a solas, y a oscuras:

"Es la vida"
Un padre y su hijo estaban caminado por las montañas, de repente el hijo se hizo daño y gritó:
-Ahhhh
Sorprendido oyó cómo la voz se repetía en algún lugar de la montaña.
-Ahhhh
Con curiosidad gritó:
-Quién eres?
Y la voz respondió:
-Quién eres?
Se enfadó con la respuesta y gritó:
-Cobarde
Y la respuesta que recibió fue:
-Cobarde
Miró a su padre y preguntó:
-Qué está pasando?
El padre sonrió y le dijo:
-Hijo mío, presta atención.
Es padre gritó a la montaña:
-Te admiro!
Y la voz respondió:
-Te admiro!
Otra vez gritó el hombre:
-Eres un campeón
La voz respondió:
-Eres un campeón
El chico se sorprendió, pero no entendió. Así es que su padre le explicó:
-La gente lo llama eco, pero la verdad es que es la vida

7 comentarios:

Alan dijo...

Lindo cuento...
Una variante en la frase final(versión calzonazos)
-La gente lo llama eco y la verdad es que el único que tiene bemoles de contestarle a tu madre.
P.D
Que conste que la versión trascendente me gusta más...

Velda Rae dijo...

Obtenemos de la vida lo que ponemos en ella, una cita de no recuerdo quién, pero muy acertada.

Nebroa dijo...

Alan! bienvenido a este rincón! Esa versión la había oído, pero indudablemente, me quedo con la trascendente!! entre otras cosas porque odio los chistes! Algún día lo contaré!

Velda...No es acertadaaaaa! Dentro de poco pondré lo de Grandes mentiras de la sociedad IV!
Crees en serio que es así? De verdad de la buena?

Velda Rae dijo...

Si abrimos un debate sobre este asunto, matizo. Sí que creo que, de algún modo, encuentras en la vida lo que pones. No en el sentido de que si eres generoso recibas generosidad. Puedes ser lo más bueno de este mundo y recibir sólo putadas de tu entorno. Me refiero más bien a una actitud, y eso sí lo creo firmemente. Ante cualquier cosa que nos suceda hay muchas formas de reaccionar, modos diferentes de enfrentar tu vida. Si eres depresivo (generalizo, lo sé, pero tampoco puedo llenarte medio blog con un comentario, sorry), los estímulos que recibes los forjas en ese crisol negativo y abunda más en ese estado. Si eres positivo, si buscas la manera de afrontar las cosas con ánimo, aunque vengan mal dadas, es una energía que te retroalimenta y te da fuerzas para seguir. No sé si me he explicado, cuando publiques esa enttrada podemos retomar el tema, si quieres. :-))

Nebroa dijo...

jajaj no publicaré la entrada porque al fin y al cabo la Gran mentira nº 4 sería esa, la de "todo el mundo tiene (u obtiene) lo que merece"
Como me has explicado tu punto de vista y lo comparto, ya no es una mentira en toda su extensión!
Sí que lo es, que es lo que ponía en duda en tu comentario primero, era que puedes ser la leche! puedes ser bueno, respetuoso, generoso como dices, ayudar, o currártelo siempre... Pero por desgracia sé de muchos casos en los que estas personas no obtienen ni tienen en la vida lo que, con sus actos, merecerían... A eso me refería cuando te dije si de verdad lo creías.
En cuanto al optimismo y pesimismo, o diversas maneras de colores de ver la vida, tienes razón. tanto la energía oscura como la blanca, creo que se alimentan.
Lo único malo para los que pecamos de llevar oscuridad en el alma es que el optimismo no es tan fácil de generar. Y cuando generas un poco, como casi siempre sale todo un poco p'allá, el esfuerzo es muchísimo mayor...
Mmm...y bueno, yo también paro, que este comentario más bien parece un blog entero!

hécuba dijo...

Yo también creo que la actitud ante la vida cuenta mucho. :)

Velda Rae dijo...

Que no todo el mundo recibe lo que merece, desgraciadamente, lo vemos cada día. Profesionalmente, en las personas que alcanzan su nivel de incompetencia y se quedan en él por los siglos de los siglos; históricamente, en los grandes dictadores y genocidas que mueren en sus camas, orondos y ahítos, a los 80 y pico años; emotivamente, en las personas que aman (en cualquiera de sus manifestaciones) y no reciben amor, etc....