martes, 10 de marzo de 2009

Errores



"Aprenderás de los errores"
Eso nos dicen siempre, y eso han oído mis lóbulos desde la niñez
Que si andamos, tropezaremos alguna vez
Que si corremos, es habitual caer
Que si galopamos, es frecuente la caída hacia el abismo
Y yo ando, corro y me muero por galopar,
y en esas, tropiezo, caigo y me sumerjo en el declive.
Esa parte de la enseñanza la sé, la compruebo y me rompe el alma al sentirla.
Pero dónde se quedó el otro lado?
El que habla del aprendizaje? el de inculcar el error en la frente?
El que cuenta que el lapsus y el descuido deben fijarse en mi memoria?

Una y otra vez la piedra es la misma, quizá tiene ángulos distintos
Quizá se formó en el mar, o fue pisoteada por los dinosurios
O tal vez apenas sea grava en forma de canto rodado...
Pero mis pies, sea como sea su forma, vuelven a enfrentarse a ella.

Y ahí está, siempre, enmedio.
En el centro, en mi entorno, alrededor...
Y mis ojos que parecen recien nacidos no la ven.
A veces mi mente les susurra: "eh, mírala de nuevo"
Pero ellos, seguidos de todo lo que soy,
caminan rumbo a lo desconocido, como si nada más exisitiese...

Qué niebla invisible hay entre ella y yo
que no me deja ver la roca y esquivarla antes de, literalmente, morderla?

7 comentarios:

E dijo...

Aprenderas de los errores, de los de ahora. De los de antes ya has aprendido...y como tu futuro va a ser largo, cuando cometas alguno mas, aprenderás despues de él. Y serás mas rica. Y mas segura.

Aida dijo...

Tropezar mil veces con la misma piedra no es peor que no caminar por miedo a encontrarte con ella... El truco está en equilibrar ambos extremos :)

Anónimo dijo...

Me gusta. Es importante saber que tropiezas, pero lo bueno es q uno se levanta.

Tordon dijo...

No sufras por tus errores, Nebroa: En esta orquesta, todos desafinamos.
Bss

Nebroa dijo...

E, entiendo que no soy la misma después de un error, de dos, y de tres. Sé que cambio, que mi manera de reponerme a ellos también ha cambiado, pero a lo que me refiero es a que sigo tropezando en ellos. Aun no sé esquivarlos antes del golpe (sea éste más o menos doloroso)

Cierto Aida, al final, como buena libra, se va a tratar de buscar, de nuevo, cierto equilibrio, entre lo inevitable (encontrarme con la misma piedra) y lo moldeable (cómo enfrentarme al conocido golpe)

Anónimo, eso sí, siempre me levantaré. Tardaré más tiempo o menos, pero siempre me alzaré para continuar...

Tordon, me pregunto, acaso el que todo caigamos en el mismo error, el que todos desafinemos, me libra de lo que me persigue sólo a mí?

Fiebre dijo...

Cada vez estoy más contenta de tropezar y tropezar...te lo digo en serio.
Cuanto más me hostio, más segura estoy de mí misma y me encuentro más real, o humana o...yo qué sé.

Llevaba, antes de irme a Madrid,varios días con ganas de colgar una entrada de estas, a mi estilo claro.
Tropieza Nebroa, tropieza...acabas levantándote y sacudiéndote las "pelusillas" del hombro y diciéndote: ´Oño! ¿Otra vez no lo he visto?..juas.

Nebroa dijo...

Fiebre, cariño...te creo, te entiendo y comparto lo que dices, mira si no mi última entrada!!
Mua!