miércoles, 25 de marzo de 2009

Entre todo lo demás




Que si el narcisismo, la omnipotencia, la culpa y la responsabilidad.
Niños, la psicóloga y el trabajo.
Las prisas, Filadelfia, Springsteen y los amigos.
El dolor de ojos, de cuello y la espalda torcida.
Mi casa, mis plantas y los cafés.
El dentista, el ginecólogo y el médico de cabecera.
Que se derrumben los principios y volver a construirlos.
Los días de fiesta, los casados y las cervezas.
Las conversaciones, el proyecto y la fecha límite.
La subvención, el dinero, mi madre y mi sobrina.
Las deudas, los emails y las mil lágrimas.
El vuelo a Alemania, mi delicada salud y la falta de hierro...


Y aquí estoy, enmedio de todo eso.
Una parte de mí se queda con lo importante
y la otra con lo que tiene importancia.
Lo miro todo, lo muevo todo y todo me importa.
Es mi vida, y son mis días, y entre toda ese vendaval de ideas, situaciones, circunstancias, pensamientos y latidos, me siento más perdida que nunca.
No sé si soy una niña inmadura, una mujer adulta o quizá no tengo nada de las dos.
Y aquí sigo, en el camino de la búsqueda, así creci y así continuo
Y lo peor es que empiezo a sentir que esta senda no tiene final...




2 comentarios:

Velda Rae dijo...

No es por joder (en su acepción de fastidiar), pero dado que a nuestra edad seguimos dudando, tenemos muy muy pocas certezas, vamos a la deriva, tanteando, nunca satisfechos, nunca seguros... sospecho que eso es la vida. Y que no hay más.

Nebroa dijo...

Pues lo jodido del tema es que vas a tener razón. Yo me resignaré a eso, vale, y lo aceptaré, pero desdeluego, si eso es todo, seguiré siempre como hasta ahora, creyendo que esta vida no es el mejor lugar para mí...
Esto sí que sé que poca gente lo entenderá!