miércoles, 25 de marzo de 2009

Camino

Tengo los ojos muy rojos, me duelen, de llorar viéndola...
Soy de lágrima fácil, tengo el sentimietno siempre a flor de piel y lo expreso con facilidad, lo sé,
pero no suelo hacerlo a menudo con las imágenes de la tele... Pero a veces se da el caso, existe la 'magia', y me meto en la piel de la protagonista, me sumerjo en el mismo mundo que el director inventó.
Y así han transcurrido mis dos últimas horas...Llorando, con dolor en el alma, con verdadera pena. Como si me fuese la vida en ello...y nunca mejor dicho

3 comentarios:

Aida dijo...

Varias veces estuve a punto de verla, pero aunque parezca una tontería, temo que me desestabilice emocionalmente. No me apetece llorar viendo películas...

Nebroa dijo...

No esuna tontería, es bastante adecuada la intuición que tienes.
A mí me gustan las pelis que me hacen pensar, reflexionar, y sentir, por eso esta me ha gustado tanto. Sobretodo por la de vueltas que luego le doy a las cosas, las conclusiones o ideas que saco tras verla...

paco dijo...

Es un peliculón, y es imposible no llorar, pero hay que verla.