viernes, 27 de febrero de 2009

Pensando en lo que fui...


Ya no busco lo que creía que me llenaba...Mis sentidos eran verdaderas montañas rusas de sentimientos que se agolpaban cada noche en mi cama.
Creía que pensaba, que meditaba y que sabía lo que hacía...
Pero en realidad, no había ideas, sólo acciones. Actuar, vivir, lanzarme, saltar...Movía el cuerpo, los sentimientos y así llegaba el dolor.
En realidad nunca supe mirarme realmente, y ver qué necesitaba.
Vivía, una y otra vez, vidas que me dañaban.
Se clavaban en mí cuchillas de lo que yo creía que era el amor.
Las vivía como si fuera la última cosa que pudiese hacer en este mundo.
Con tanta intensidad que creo que jamás descansé al dormir.
No había tranquilidad, no sosiego. Sólo circos. Era como vivir en una fiesta continua, dónde sólo podía entrar mi corazón, nunca mi mente.
Si alguna vez la dejaba pasar, también abría el paso a un saco enorme lleno de piedras, que eran arrojadas sobre mi tejado. Y sin darme cuenta, se colaba con ella el malvado juez conocido, que una y otra vez se enfadaba conmigo. Y me maltrataba. Y me pisaba haciéndome sentir como un sólo grano de sal...

El pasado...Ese que tanto me dio, por el que logré ser quien soy.
El dolor... Ese que tanto limpió en mí. Por él mis lágrimas ya no salen a pasear sin mi permiso.
Mi corazón...Ese que de tanto crecer un día tuvo que cerrar por derribo.
Mis experiencias...Esas que me han envuelto de tal manera que consiguieron que nisiquiera me sintiese cómoda en mi piel.
Mi presente... Este que quiero comerme a bocados. El que me deja mirarme al espejo y sonreir por ser lo que ahora quiero ser.


3 comentarios:

Principe Gitano dijo...

Sabes que haría yo ?

Anda, págate un café y hablamos de todo eso, largo, tendido, en un ambiente tenue, rodeados de clamoroso silencio.

Quizás acabes compartiendo tus demonios, Nebroa.

Mientras tanto mira hacia dentro y sonrie.

jaytowerr dijo...

AnaB,te leo y...Dios!Me duele leerte,y a la vez,o quiza por eso,me veo ahi en lo que escribes...Yo no tengo esas palabras dentro,solo sentimientos que se agolpan,y que queman como el maldito infierno...

Nebroa dijo...

Príncipe, yo también haría lo mismo. Tomarme ese café con silencio, palabras y miradas, y contar qué pasa por mi mente... Gracias por el consejo, eso hago, mirarme y sorprenderme aun ;)

Tower, creo entenderte, y siento empatía con lo que llevas dentro. Cuando algo nos mueve por dentro al leerlo, es que algo similar tenemos nosotros... Yo te entiendo, y estoy aquí para arte mi hombro, sólo para escucharte si así lo quieres :)