domingo, 8 de febrero de 2009

Otro

Tú, que viniste sin llamar, que te dejaste la voz la primera vez
Que sólo asomaste tus ojos a los míos, que me mirabas con deseo
Tú, al que persiguen las aventuras, el que se dejó adelantar por su propia sombra
Tú, que apenas me rozaste con tus dedos y me hiciste reir
El de la sonrisa excitante, el de la piel dañada
El del pelo suave entre mis manos
El del futuro cercano e inventado
El de la ilusión dentro de las copas
El que movió mi boca aquel día

...Dónde estás?

1 comentario:

Quetzalli dijo...

Ahora si que .. casi derramo unas lagrimas.
Sabes donde está? en el único sitio donde podra existir asi como lo describes por la eternidad... esta en cada sensación, en cada pensamiento y cada suspiro que te provoca.

la estrella del amanecer
muy bello.