lunes, 29 de diciembre de 2008

Noches Inquietas: Querer protagonizar un cuento

Las noches han vuelto a ser inquietas, y los amaneceres me traen esperanzas de una llamada o unas letras que pueden llegar a mi teléfono.
Las cervezas saben mejor cuando puedes besar al que las bebe contigo y compartir el sabor doblemente…
Los aperitivos llenan la mesa donde compartes palabras, alguna inquietud pero poca profundidad…
A los cafés no sólo los calienta la leche, los sentimientos se agolpan en las manos y aportas calidez a la taza…
El sofá ya no te aguanta sólo a ti, cuatro piernas enlazadas empujan la espuma de los cojines de tu salón, que se ha convertido en la antesala del amor escondido…
Y las camisas, tus vaqueros y el resto de tu ropa se perfuman con aromas que envolverán la nariz de tu nuevo amigo, esperando gustarle…
Vuelven los pensamientos, las ideas encontradas, las sensaciones añoradas… y todo vuelve a ser equivocado.
Y lo sabes, pero abres las puertas de este nuevo cuento, esperando que las primeras páginas te hagan reír, o al menos despertar esa niña tuya que dormía agachada entre la oscuridad.
La soledad se desdobla, y unas veces se esfuma por la chimenea de tus labios y otras veces, la mayoría, coge fuerzas y se hace intensa y desgarradora
Y tú, que sobrevives para amar, te aferras a las ramas del nuevo amigo, y escondes tu pelo entre el suyo, queriendo que el aire que os golpea haga desaparecer tu pasado y te traiga de nuevo las ganas, la ingenuidad, la confianza…
Pero ya nada es lo mismo, ya nada es igual que antes, tu alma se hizo mayor y tu mente lo quiere controlar todo… y ya no respiras…
Un libro con final adelantado. Y eres la protagonista, que con el actor principal, sólo comparte el tiempo, y nada más. Las horas, a veces los minutos…pero nunca el alma…
Aun no esperando este cuento, aun no queriendo vivirlo de esta manera, lo vas escribiendo, retratando en tu memoria…y aun preguntándote por qué te han elegido, coges el teléfono una vez más, entras en la ducha, maquillas tu cara y caminas erguida, creyendo aun en los sueños de siempre…
O tal vez no.
Tal vez escribas hoy mismo el final. El punto y aparte no tardará en llegar… tal vez ya no haya bebida compartida, ni cafeína en tus pulmones, ni saliva en los labios, pero estarás acorazando de nuevo tu corazón, porque es el único que tienes y al que debes cuidar por siempre…
Haga lo que haga, estos caminos siguen sin ser los míos… ni el desechado, ni el escogido…
26 Noviembre 2008

2 comentarios:

ricardo dijo...

Después de viajar por todo lo escrito, me quedo aquí.
Ahora que cada día es una pelea sangrienta por alcanzar el siguiente y cuando creo que no entiendo nada de lo que me dice nadie y que nadie entiende nada de lo que digo, recibo tu e-mail diciémdome, pásate por este sitio donde he puesto algunas de esas cosas que escribo para mi, (que te había pedido poder leer varias veces) y no sólo entiendo, veo imágenes nítidas sobre lo que escribes y leo descripciones exactas de imágenes que ya tenía en la cabeza.

Gracias.

Nebroa dijo...

Me gusta saber que lo que anda por mi mente, no habita sólo en la mía, que es más común de lo que pensado...
No por compartido es menos 'doloroso', pero ayuda saber que si algún día has de exteriorizarlo, alguien entenderá al menos un poco de lo que dices..
Gracias a ti por venir!