lunes, 29 de diciembre de 2008

La esperanza: la lejanía

Pasado el tiempo y vivido lo no soñado, llega un amanecer en el que un extraño habita en tu cuerpo, se hace con tu mente y dirige tus pasos.
Alguien que jamás creíste que encontrarías, pero que siempre buscaste.
Ese alguien es una de tantas partes que llevas dentro, una de las que andaba escondida en el pasado.
Agachada tras las lágrimas aguardaba el momento en el que ponerse frente a ti en el espejo y pudiese susurrarte que hay cielos nuevos que descubrir.
No es que hayas encontrado en ese trocito de ti la utopía de la que tantas veces hablaste, pero al menos se asemeja más a las flores blancas que a las olas negras de los mares en los que solías navegar...
Ya no sufres como ayer, ya no lloras sin saber, ya no gritas desgarrada.
El sufrimiento ha sido aplacado por las nuevas ideas, y ya no lo escribes con mayúsculas
En definitiva, es sosegado tu 'hoy'
Sólo las mil situaciones vividas, los numerosos ratos a solas, los interminables instantes desolada, los días desnudos de sonrisas, la desesperanza hecha carne y la apatía hecha verbo...han conseguido que esa minúscula parte de ti haya aprendido a respirar.
Quisiera hoy alimentarla, hacerla crecer, dejarla inundar, al menos un tiempo, la otra mente ya agonizante...
Pero aun me pregunto cada día dónde esconden los demás la fortaleza?

20 12 2008

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