lunes, 29 de diciembre de 2008

Dualidad


Hoy, como muchas otras veces me he sentido diferente. Y como muchas otras veces, me he sentido igual al resto del mundo.

Sin sentirme cómoda, a menudo me veo arrastrada por la mala corriente de este universo.
Hay cosas que hago porque quiero y cosas que me hacen a mí sin yo quererlo.

Desayuno en el bar de abajo sintiéndome libre y solitaria, pero a los 15 minutos conduzco mi coche por caminos llenos de semáforos, señales, policias, ambulancias... Y me siento presa.

Voy a ver a mis padres sintiéndome parte de una historia interminable, pero a los 30 minutos mi madre me cuenta que ha pedido cita en el médico para mí, porque mis oídos no paran de chillar. Y me siento débil y con final.

Pido mi café solo sintiéndome única en ese momento, pero a los 10 minutos espero pacientemente a que los demás paguen sus pedidos...el dinero me hace sentirme pobre.

Estreno un vestido esta noche, me miro en el espejo, bailo con Bruce en mi habitación, mojo mi pelo corto, brillo en los labios y mi perfume en el cuello. Me siento especial y única... Pero transcurrida una hora salgo a los bares de la esquina, todo está lleno de gente que bebe, baila mal e intenta ligar babeando...y me siento pequeña y triste.

De madrugada vuelvo a casa, paseando hasta el coche. Camino sola con paso firme, y me siento fuerte y con ganas.... Pero a los pocos minutos, los policías de la mañana han sellado mi coche con una multa y me devuelven al mundo en el que no quiero estar.

Y así transcurren mis días, entre lo especial y lo trivial, entre lo increible y lo mundano, entre el todo y la nada...

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