lunes, 29 de diciembre de 2008

Días inquietos: Continuando la historia

Y sin saber muy bien por qué, y dejándote llevar con en nubes de algodón, te has volcado de nuevo.

Has abierto el vínculo que estrechaba tu corazón contra tu alma y has dejado que alguien empiece a oler lo que tienes dentro.

Es equivocado el receptor? Son erróneas las circunstancias que rodean su vida? Es su corazón el que no está aquí para amarte? Es sólo una diana en la que estrellas tus palabras? O acaso sí es el destino de tus sentimientos?

Te cubres de sonrisas y ganas, te aferras a lo bonito de la vida, a ese amor deseado, esperado y buscado, y sales a buscar el aire de su pecho. Y una y otra vez, uno y otro día, seguidos o no, te encuentras la pared, el muro, la coraza, la careta y todos los sinónimos vacíos que quieras imaginar… El caso es que él extiende sus manos invisibles y te hace frenar…. Te esquiva, te olvida y se aparta. ¿Siente miedo? Sea o no sea eso, te lo ha transmitido.

Y te imaginas un futuro cercano, el de mañana, llorando… y cierras las puertas, abres los ojos y lloras. Sientes frío, rabia, dolor, y los errores te visitan por la noche.

Despiertas, das vueltas y piensas en todas las veces que has pasado por lo mismo… Las veces que has querido entregarte, darte, desnudarte, y has encontrado oscuridad, y ventanas bloqueadas para ti…

Y puertas que se cierran y se alejan…

Y lloras

Pero andas, vuelves a caminar, obligas a tu mente a pensar que aunque se repitan las historias, no son interminables.

Todo gira, todo cambia, todo se mueve…

Y la vuelves a obligar a soñar, a creer en un mañana mejor…

Esta historia también se repite, la de ‘volver a empezar’…

Pero es más entretenida que la anterior, y en ella me quedo

14 Diciembre 2008

No hay comentarios: